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devocional - 1
Enseña el SEÑOR JESUCRISTO a través del - Apostol JUAN - del apóstol pablo - de san mateo - del profeta moises y del profeta enoc:
El Verbo se hizo carne
1En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.
2E1 era en el principio con Dios. 3Todas las cosas fueron hechas por medio
de él, y sin él no fue hecho nada de lo que ha sido hecho. 4En él estaba la
vida, y la vida era la luz de los hombres. 5La luz resplandece en las
tinieblas, y las tinieblas no la vencieron.
6Hubo un hombre, enviado por Dios, que se llamaba Juan. 7El vino como
testimonio, a fin de dar testimonio de la luz, para que todos creyesen por
medio de él. 8No era él la luz, sino que vino para dar testimonio de la luz.
9Aquél era la luz verdadera que alumbra a todo hombre que viene al mundo.
10En el mundo estaba, y el mundo fue hecho por medio de él, pero el
mundo no le conoció.11A lo suyo vino, pero los suyos no le recibieron.
12Pero a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio
derecho de ser hechos hijos de Dios, 13los cuales nacieron no de sangre, ni
de la voluntad de la carne, ni de la voluntad de varón, sino de Dios.14Y el
Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros, y contemplamos su gloria,
como la gloria del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad. 15Juan
dio testimonio de él y proclamó diciendo: “Este es aquel de quien dije: El
que viene después de mí ha llegado a ser antes de mí, porque era primero
que yo.” 16Porque de su plenitud todos nosotros recibimos, y gracia sobre
gracia. l7La ley fue dada por medio de Moisés, pero la gracia y la verdad
nos han llegado por medio de Jesucristo. l8A Dios nadie le ha visto jamás;
el Dios único que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer.
Testimonio de Juan el Bautista
l9Este es el testimonio de Juan cuando los judíos le enviaron de Jerusalén
unos sacerdotes y levitas para preguntarle:
—¿Quién eres tú?
20E1 confesó y no negó, sino que confesó:
—Yo no soy el Cristo.
2lY le preguntaron:
—¿Qué, pues? ¿Eres tú Elías?
y dijo:
—No lo soy.
—¿Eres tú el profeta?
Y respondió:
—No.
22Le dijeron entonces:
—¿Quién eres?, para que demos respuesta a los que nos han enviado.
¿Que dices en cuanto a ti mismo?
23Dijo:
—Yo soy la voz de uno que proclama en el desierto: "Enderezad el
camino del Señor” como dijo el profeta Isaías.
24Y los que habían sido enviados eran de los fariseos. 25Le preguntaron y
le dijeron:
—¿Entonces, por qué bautizas, si tú no eres el Cristo, ni Elías, ni el
profeta?
26Juan les respondió diciendo:
—Yo bautizo en agua, pero en medio de vosotros está uno a quien
vosotros no conocéis. 27E1 es el que viene después de mí, de quien yo no
soy digno de desatar la correa del calzado.28Estas cosas acontecieron en
Betania, al otro lado del Jordán, donde Juan estaba bautizando.
Juan el Bautista testifica de Jesús
29A1 día siguiente, Juan vio a Jesús que venía hacia él y dijo:
—¡He aquí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo!30Este es
aquel de quien dije: “Después de mí viene un hombre que ha llegado a ser
antes de mí, porque era primero que yo.” 31Yo no le conocía; pero para que
él fuese manifestado a Israel, por eso vine yo bautizando en agua.
32Juan dio testimonio diciendo:
—He visto al Espíritu que descendía del cielo como paloma, y posó sobre
él. 33Yo no le conocía, pero el que me envió a bautizar en agua me dijo:
“Aquel sobre quien veas descender el Espíritu y posar sobre él, éste es el
que bautiza en el Espíritu Santo.” 34Yo le he visto y he dado testimonio de
que éste es el Hijo de Dios.
Los primeros discípulos
35Al día siguiente, de nuevo estaba Juan con dos de sus discípulos. 36Al
ver a Jesús que andaba por allí, dijo:
—¡He aquí el Cordero de Dios!
37Los dos discípulos le oyeron hablar y siguieron a Jesús. 38Jesús, al dar
vuelta y ver que le seguían, les dijo:
—¿Qué buscáis?
Y ellos le dijeron:
—Rabí —que significa maestro—, ¿dónde moras?
39Les dijo:
—Venid y ved.
Por lo tanto, fueron y vieron dónde moraba y se quedaron con él aquel
día, porque era como la hora décima.
40Andrés, el hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que habían oído
a Juan y habían seguido a Jesús. 41Este encontró primero a su hermano
Simón y le dijo:
—Hemos encontrado al Mesías —que significa Cristo—.
42El lo llevó a Jesús, y al verlo Jesús le
dijo:
—Tú eres Simón hijo de Jonás. Tú serás llamado Cefas —que significa
piedra—.
43Al día siguiente, Jesús quiso salir para Galilea y encontró a Felipe. Y
Jesus le dijo:
—Sígueme.
44Felipe era de Betsaida, la ciudad de Andrés y de Pedro. 45Felipe
encontró a Natanael y le dijo:
—Hemos encontrado a aquel de quien Moisés escribió en la Ley, y también
los Profetas: a Jesús de Nazaret, el hijo de José.
46Y le dijo Natanael:
—¿De Nazaret puede haber algo de bueno?
Le dijo Felipe:
—Ven y ve.
47Jesús vio que Natanael venía hacia él y dijo de él:
—¡He aquí un verdadero israelita, en quien no hay engaño!
48Le dijo Natanael:
—¿De dónde me conoces?
Respondió Jesus y le dijo:
—Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi.
49Le respondió Natanael:
—Rabí, ¡tú eres el Hijo de Dios! ¡Tú eres el rey de Israel!
50Respondió Jesús y le dijo:
—¿Crees porque te dije: “Te vi debajo de la higuera”? ¡Cosas mayores
que éstas verás!
5IY les dijo:
—De cierto, de cierto os digo que veréis el cielo abierto y a los ángeles de
Dios que suben y descienden sobre el Hijo del Hombre.